28 de abril de 2018

Nuestro puente de Madison

Cuando nos hemos juntado con Ángel antes del vado junto al castillo, decidimos tirar Guadarrama abajo por los carriles y veredas que pasan por la Urbanización El Bosque y llegan hasta nuestro puente de Madison particular, 20 kilómetros río abajo, cerca del Parque Coimbra.
 
José Antonio, Óscar y yo hemos salido a las 9, puntuales, desde Majadahonda. Hemos vuelto a bajar por los carriles que llegan al puente rojo, mucho más entretenido que el descenso donde hay peligrosas roderas, probando si los mastines siguen por allí. No había perros y sin contratiempos nos juntamos con Ángel al otro lado.
 
Continuamos por el margen derecho, por el carril que bordea la urbanización El Palancar hasta el puentecito de tablas que cruza el río, continuando ya por el margen izquierdo. Hasta llegar al Bosque el tramo es rápido. A partir de este punto hay  de todo, pero lo más significativo son los tramos de veredas estrechas, con zigzags, sube y baja y con algún paso al borde del río. No te puedes despistar un momento. La hierba está alta, y el campo, reventón.
 
Cuando atraviesas el puente de hierro te preguntas que quién ha robado los raíles. Está fuera de contexto. Interesante conocer su historia. Tras cruzar a la margen derecha comenzamos la subida cauce arriba por un carril que en su primer tramo tiene trasiego de coches por las fincas del lugar y la existencia del Centro Asturiano. Cuando se deja atrás la zona más urbanizada entramos en zona de labor y luego dehesa, culminando en Brunete.
 
Desde aquí decidimos ir en dirección  hacia el vado junto al Castillo, tramo de carriles rápidos. Nos despedimos de Ángel en el vado y los tres continuamos hasta Majadahonda por el mismo tramo que bajamos, de nuevo sin mastines.
 
Al llegar a la una celebramos la estupenda ruta con la oportuna cervecita.

El enlace a todas las fotos aquí: https://photos.app.goo.gl/st6xzunbJVJYPQ8W6


































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22 de abril de 2018

Acabas en Valmayor

como no tengas un plan preconcebido y no sea una ruta de tirada larga. Es muy socorrido. Al final, improvisas y acabas por allí. Lo bordeas. O lo intentas atravesar, como hace unas semanas. Llegas a algún punto y regresas.  Como el día pintaba bien (por fin se va confirmando que entra el buen tiempo) quedamos con Ángel en el cruce del Camino del Canal con la carretera que sube a Las Cuestas. Tiramos por la cuesta del agua. Tomamos la vereda entre muros de piedra (muy deteriorada con trazadas de moto) y acabamos bajando hacia la depuradora del embalse.
 
Seguimos carrileando hasta llegar a la ermita de Colmenarejo y bajamos hasta Valmayor. Lo bordeamos en dirección al embalse de los Arroyos. Tras una breve parada en su presa continuamos por las veredas que lo rodean y salimos junto a las vías del tren de la línea El Escorial/Villalba. Atravesamos la urbanización de los Arroyos y subimos hacia Galapagar por la puerta verde. Entramos en Galapagar y seguimos hacia los Altos tomando el carril que lleva a Las Cuestas y baja hacia El Pardillo.
 
Nos despedimos de Ángel donde nos encontramos por la mañana y seguimos José Antonio, Miguel y yo por el Camino del Canal. Esta vez hemos subido hasta Majadahonda por un carril que conduce a su entrada, cerca de la fábrica de cemento, evitando la subida pestosa desde el río y tener que atravesar los tubos de conducción del Canal YII. Pero la pendiente, no te la quita nadie.

El enlace a todas las fotos aquí: https://photos.app.goo.gl/faN7lHCSfJeNu7gj2



















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21 de abril de 2018

El taller del negocio del mono

Hemos pasado frente a esta tienda desde hace un par de años. Cada vez que bajamos por el camino del Calvario desde el puerto de Navacerrada. Nunca habíamos parado. Pasamos zumbando rumbo al Helio y sus fresquitas cervecitas. A pesar de su atractiva decoración exterior en madera y su enigmático nombre: "Monkey business garage".  http://mbgbikes.com/.
Hoy ha habido un cúmulo de circunstancias que han propiciado que abriera su puerta y reencontrarme con Luis, un viejo conocido desde hace... ¿15 años? Estaba en Bicimanía cuando llevaba a revisar y reparar mi vieja Stumpy. Luego en D'Vico, donde Alfredo se compró su Trek. Estuvo en Cross Chicken. De comercial con alguna distribución del mundo ciclista. Después le perdí la pista, aunque mantenía su teléfono grabado en mi móvil. Con Luis organizamos una sesión práctica de conducción en abril del 2006 en La Berzosa (aunque pongo más abajo un par de fotos, hay un comentario en "Nuestra historia") Ahora tiene su propia tienda. Su aventura profesional le ha llevado hasta Cercedilla donde también vive con su familia. Su mundo es la bici. ¿Quién puede soñar un sitio mejor?
A Cercedilla, o vas sin nieve o cuando ésta permite ciclar, lo que es una gozada. Con la pretensión de cruzar La Fuenfría y dejarnos caer hasta Segovia y volver, José Manuel y yo comenzamos a pedalear a las 9.  Desde la curva de la ducha de los alemanes la cosa empezaba a no pintar bien. Fuimos encontrándonos manchones de nieve compactos. Mientras no cubrían el ancho del carril no tenían mayor trascendencia. Pero a partir de los miradores y por el reloj de Cela,no  los manchones se desparramaban. Su superficie estaba horadada de pisadas cual superficie lunar. Compactas y heladas. Donde había trazadas, de consistencia  paposa que impedían el agarre de las cubiertas. Persistimos en nuestro empeño a pesar de que el asunto no pintaba bien, teniendo en cuenta lo que nos faltaba hasta coronar el puerto. Fuimos atravesando obstáculos nevados, a ratos empujando la bici, hasta que llegamos al puerto de La Fuenfría. Nuestras expectativas se confirmaron. La nieve hacía imposible el tránsito. Había que seguir un Plan B.

Bajamos de nuevo por la carretera de la república sorteando los manchones de nieve. Paramos en la vereda alta y nos propusimos hacer parte del Test the Best. El primer tramo está tremendo, con muchas raíces al aire y el arrastre de la lluvia. Hicimos lo que pudimos hasta tomar tramos más compactos, que van recorriendo de forma sinuosa las laderas hasta llegar junto al puentecito del Descalzo. Seguimos el tramo espectacular entre pinos por la zona alta de Las Berceas. Continuamos por Camorritos con la idea de cruzar el arroyo  del valle de siete picos y emprender el acceso al tercer valle, el que viene del puerto de Navacerrada hasta el embalse de Navalmedio. No hubo manera de vadearlo. Estuvimos trajinando arriba y abajo del vado y no encontramos dónde pegar el salto. Intenté convencer a JM de quitarnos las zapatillas y cruzarlo a pinrel, pero no se dejó.

Pusimos pues rumbo al Helio en busca de un caldito caliente. Bajamos por Camorritos y entramos en Cercedilla por el barrio de San Antonio. Llegamos a la carretera justo al lado de la tienda. Pretendía conocerla y preguntar si tenían válvulas Mavic. Había dos hombres detrás del mostrador. Cuando estaba empezando a preguntar me paré. "¡Hombre Luis!, no tenía ni idea de que trabajabas aquí". Entonces me explicó la historia de la tienda, que tiene con un socio que vive fuera de Madrid. Echamos un rato hablando y le dije que salía en una  foto del Blog. Lo miramos. Me confirmó que tengo mal los rodamientos del buje delantero. No tenía  tiempo para cambiarlos. Se ofrece a salir un día por la Sierra. A probar las bicis que vende y a realizar lo que necesitemos de mantenimiento en nuestras bicis. Podemos dejarlas y recogerlas el día que vayamos a salir de ruta desde Cercedilla. Es un buen mecánico y, sobre todo,  buen tipo. Me faltó preguntarle por el origen del nombre de la tienda. Voy perdiendo reflejos...

Atravesamos el centro de Cercedilla y llegamos al Helio. Sólo había un par de chicas sentadas  picando algo. Esperaban un tren para subir a Cotos. Luego el bar se llenó con un grupo de ciclistas de carretera, acodados en la barra. También apareció un grupito de amigos que hacían una despedida de soltero con unos sombreros de copa y unas  pelucas. Hacían mucho ruido.

Como siempre, el trato de Helio y Jorge, espectacular. Nos pudimos sentar en la mesa junto a la estufa de leña, donde hierve el puchero de siempre. Nos tomamos un caldito, compartimos unos judiones de la Granja y nos pimplamos unos huevos fritos con chorizo (exquisito) y morcilla. Miramos el fuego y recordamos las veredas que habíamos recorrido. Ojalá se produzca el milagro con las alegaciones al PRUG del parque nacional...

El enlace de todas las fotos aquí: https://photos.app.goo.gl/JUAtCUzEekJ4StJv2




Con Luis en su "garage"



Un par de flashbacks:

Aquí le tenemos con su Yeti en La Berzosa, en abril del 2006,  dándonos unas sesiones prácticas de conducción.


La foto del grupo:



Volvamos al presente



Aquí se adivinaban las complicaciones en cota más alta...


Primeros pateos junto al Reloj de Cela


En las curvas que van acercándose al Mirador de la Reina había dificultades para ciclar en bastantes metros


La nieve era compañera definitiva y había que orillarse


Calcúlese la profundidad de la nieve en la zona de la izquierda y más pateo


En la fuente justo antes del mirador había algún árbol tirado y la lluvia ha arrastrado bastante el terreno


Llegamos al mirador de la Reina, sin nieve.


Así estaba La Fuenfría


No sé qué profundidad tendría este montón de nieve



La cara Norte hacia Segovia. "No way ..."


Plan B, por la vereda alta




Llegada al puente y proseguimos hacia las veredas de Las Berceas








Buscando saltar el arroyo


Así estaba el vado..


YA en el pueblo


La tienda de Luis


Sin comentarios


En un jacuzzi de espuma



Sin comentarios




Una imagen vale más que mil palabras


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